De acuerdo a las indicaciones de Nuestra Amada Madre, la Virgen María, en el mensaje del 01-12-2013, Madre de la Salvación 

Para ver el mensaje completo con las indicaciones de Nuestra Madre para hacer la Novena,  click en imagen

Esta es la oración; Cruzada de Oración (130) 
que debéis decir  cada uno de los siete días, 
(3 veces al día por las mañanas)

Cruzada de Oración (130)
 Novena de Salvación:

Mi amada Madre de la Salvación, por favor obtén para todas las almas, el Don de la Salvación Eterna a través de la Misericordia de tu Hijo, Jesucristo.

Mediante tu intercesión, suplico que tú ores para liberar a todas las almas que están en esclavitud de Satanás.

Por favor, pide a tu Hijo mostrar Misericordia y perdón para aquellas almas, que Lo rechazan, que Lo lastiman con su indiferencia y que adoran la doctrina falsa y dioses falsos.

Te imploramos Madre querida, que pidas por las Gracias para abrir los corazones de las almas que más necesitan de tu ayuda. Amén.


Tarjetita autorizada, para hacer copias y repartir 

jueves, 26 de marzo de 2015

Mi Iglesia en la tierra está bajo ataque y esto significa que Mi Cuerpo será crucificado de nuevo, como fue predicho

Domingo 03 de marzo del 2013 a las 11:45 hrs

Mi amadísima hija, no tengas miedo de los ataques, que están siendo montados en tu contra, porque Yo estoy contigo cada segundo para hacerte más fuerte. Me entristece decirte que sufrirás mucho abuso verbal, a causa de la elección del momento oportuno de éste, Mi Plan de Salvación.

Porque éste es el momento en el que, no sólo los católicos fervientes serán probados en su Fe y en su lealtad a Mí, sino que también será la prueba más grande para todos los Cristianos en todas partes del mundo

A los que te acusan de herejía, os digo esto: Yo, Jesucristo, nunca mentiría, porque Yo Soy la Verdad. Yo nunca os podría engañar, porque eso no sería posible. Recordad este es Mi Cuerpo, que es la Iglesia. Mi Iglesia en la tierra está bajo ataque y esto significa que Mi Cuerpo será Crucificado de nuevo, como fue predicho. Con esto quiero decir, que Mi Cuerpo ya no va a estar presente, en el momento en que la Sagrada Eucaristía sea descartada por los ministros en la Santa Sede de Roma. Esto se convertirá en una realidad y debéis alejaros.

Os pido que oréis por todos los hijos de Dios --todos Mis siervos sagrados, incluyendo a los errados falsos profetas. Sin embargo, no os pediré nunca que oréis por el anticristo, porque eso no es posible.

Despertad, todos vosotros, y escuchad lo que tengo que deciros: Que no os dé  pánico, desesperación ni perdáis la esperanza, porque esta abominación será el tormento final, que todos los hijos de Dios tendrán que presenciar y soportar antes de que Yo vuelva de nuevo.

Ése será el día de la Gran Gloria, Gran Alegría y Mi Venida pondrá fin a la maldad, que arruina la tierra.

En lugar de tener miedo, estad alegres. Debéis esperar Mi Segunda Venida, porque traigo Conmigo, el Nuevo Paraíso, a vosotros prometido.

Cuando carguéis Mi Cruz siempre será difícil. Los tiempos en los que vivís ahora, traen consigo una forma de crucifixión, que la mayoría de los Cristianos encontrarán muy difícil de soportar –así de grande será su dolor.

Esas pobres almas que no creen que Yo comunico la Verdad, a través de estos Mensajes, deben preguntarse esto: ¿Creéis en la Santa Biblia y en las profecías declaradas dentro de sus cubiertas? ¿Creéis en el anticristo y las revelaciones sobre el falso impostor quien tomará la Sede de Pedro a través de medios engañosos? Si creéis, entonces aceptad que éste es el momento para que estos eventos se esclarezcan ante vuestros ojos. No es para el futuro –ahora están teniendo lugar. Aceptad esto con valor y venid a Mí con entera confianza, porque os amo. Necesito que mantengáis vuestros ojos bien abiertos. No debéis manteneros alejados de la Verdad.

La abominación ha comenzado ahora. Cuando rechazáis Mi Copa, me impedís  salvar las almas que necesito para completar la Alianza prometida a Mi Padre.

Os bendigo. Anhelo que vuestros corazones se abran, para que pueda llevaros a Mi Glorioso Reino.
Vuestro Jesús